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Tan lejos y a la vez tan cerca

Autor: Davy Dombrowsky

 

Hacia el final de la lección Tiniana 78 (segunda parte de Likutey Moharán), la famosa lección en la que el Rebe gritó “Gevalt, no hay motivos para desesperarse en absoluto”, el Rebe dijo algo increíble

כִּי יִשְׂרָאֵל הֵם עַכְשָׁו קְרוֹבִים אֶל הַקֵּץ מְאֹד וְיֵשׁ עַכְשָׁו לְיִשְׂרָאֵל גַּעְגּוּעִים גְּדוֹלִים וּכִסּוּפִין גְּדוֹלִים לְהַשֵּׁם

.יִתְבָּרַך אֲשֶׁר לא הָיְתָה כָּזאת בִּימֵי קֶדֶם

“El pueblo judío está ahora muy cerca del final de los tiempos y tiene más anhelos de Hashem que nunca antes”

La primera vez que leí esto me quedé pasmado por la magnitud de la afirmación. Pero a medida que lo fui pensando, me quedé perplejo. ¿Cómo es posible que sea cierto? ¿Y qué pasó con todas las generaciones de profecía y las generaciones que merecieron ver el Templo en pie? ¿Acaso todas esas generaciones no anhelaron a Hashem más que nosotros? Y, sinceramente, ¿acaso nosotros de veras anhelamos a Hashem? Yo no veo mucho “anhelo” a mi alrededor, ¿y ustedes?

¿Cómo debemos entender este anhelo?

En realidad, estamos súper abatidos por el trajín diario y la vida es muy difícil para todos. No hace falta que te lo diga. Estoy seguro de que sientes lo mismo. Todos luchamos y todos deseamos que las cosas fueran mejores. Soñamos con que este coronavirus desaparezca de una vez por todas y que todo vuelva a la normalidad y que la vida familiar y el sustento mejoren.

Todos sentimos una carencia. Tal vez lo que el Rebe está diciendo es que esa carencia que sentimos, que cada vez es mayor, sea resultado del anhelo que sentimos por Hashem. Con el paso del tiempo, es posible que nuestras almas se sientan cada vez menos satisfechas.

Hoy nuestras almas anhelan autenticidad. Buscan a Hashem pero debido a que estamos tan ocupados, el anhelo aparece disfrazado de dolor. Pero el vacío no desaparece y que nos vuelve locos. La depresión, la ansiedad, el suicidio y las adicciones abundan, y es porque sentimos un vacío muy grande. El vacío es el anhelo.

Qué apropiado es que el tzadik entienda que todo el ruido que tenemos en la cabeza y la angustia que tenemos en el corazón sea un genuino anhelo por estar cerca de Hashem. Está cubierto y oculto pero es más real y más fuerte que nunca.

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