Página principal Parashat HaShavua ¿Para qué trabajar? – Trumá

¿Para qué trabajar? – Trumá

Autor: Yossi Katz

Trabajo, trabajo y más trabajo… La mayor parte del mundo se pasa la mayor parte del tiempo que están despiertos trabajando.

La Menorá fue hecha (Éxodo 25:31)… se hará por sí misma (Midrash Tanjuma, Behaalotjá 3)… Debido a que Moisés no estaba seguro acerca de cómo crearla, Dios le dijo: Arroja el lingote de oro al fuego y se formará sola. Por eso no dice “Deberás hacer…” (Rashi sobre Éxodo 25:31).

Trabajo, trabajo y más trabajo… La mayor parte del mundo se pasa la mayor parte del tiempo que están despiertos trabajando. La pregunta es: ¿acaso trabajar más necesariamente significa que uno va a ganar más? ¿Y existe alguna manera de que vivamos una vida no tan estresante y podamos conseguir lo que queremos sin tantas dificultades?

La pregunta es: ¿acaso trabajar más necesariamente significa que uno va a ganar más? ¿Y existe alguna manera de que vivamos una vida no tan estresante y podamos conseguir lo que queremos sin tantas dificultades?

Reb Noson nos enseña que cuando nos dedicamos al trabajo o a un negocio, tenemos que enfocar todos nuestros pensamientos, palabras y actos en Dios. El motivo por el cual nos dedicamos a un trabajo es porque hay chispas de santidad ocultas en estos asuntos mundanos y es la voluntad de Dios que elevemos esas chispas por medio de nuestra labor.

Y también es la voluntad de Dios que nos abstengamos de trabajar en Shabat.

Cuando nos abstenemos de realizar cualquiera de las Lamed Tet Melajot (Treinta y nueve labores) que se llevaban a cabo en la construcción del Tabernáculo, tenemos el mérito de regocijarnos en la Ratzón Divina (Voluntad Divina o Favor Divino) y fortalecer nuestra fe en el Creador y el Sustentador del Universo. Entonces las Treinta y nueve – Lamed Tet – labores se transforman en Tet – Lamed, que son las dos letras que forman la palabra “tal” (rocío), el rocío del Favor Divino hacia nosotros. Cuanto más creamos en el poder del Shabat, más penetrará la santidad del Shabat en los seis días de la semana y más seremos bendecidos con Favor Divino.

Con respecto a la construcción del Tabernáculo, la Torá afirma: “El Tabernáculo fue erigido” y “La Menorá fue hecha” – puesto que el trabajo se hizo por sí mismo. El pueblo judío meramente tuvo la intención de realizar el trabajo, y el trabajo se hizo. Lo mismo ocurre con el sustento: tenemos que ser conscientes de que lo que hacemos en realidad no está creando nada: es únicamente el Favor Divino que nos bendice.

La voluntad de Dios se cumple cuando descansamos en Shabat y reafirmamos nuestra creencia en que Él dirige tanto el mundo en general como nuestras vidas en particular. Cuando vivimos según Su voluntad, nuestra labor también se transforma en Su voluntad. Por eso nuestros Sabios enseñan que cuando cumplimos la voluntad de Dios, nuestra labor se completa por medio de los demás (Berajot 35b).

Ojalá todos podamos alcanzar la verdadera fe en Dios y que por medio de esta fe demos la bienvenida al día que sea completamente Shabat, muy pronto y en nuestros días. Amén.

 

Basado en Likutey Halajot, Hiljot Shabat 3

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