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Redescubre tu conciencia Divina

Autor: breslov.org
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No hay nada que esté fuera de los límites de la soberanía del Creador

Cuando se creó el mundo, las chispas de conciencia Divina quedaron ligadas a la Creación, encerradas dentro del espacio aparentemente mundano al que el Creador le dio conciencia. Estas chispas son, en cierto sentido, la raíz auténtica que se encuentra dentro de la expresión física de cada objeto.

Nuestra tarea mientras estamos aquí en este mundo es revelar la raíz de Divinidad que está oculta en el mundo físico, recuperar las chispas perdidas y devolverlas a su origen.

El agonizante exilio interno significa que no podemos ver el origen Divino de toda la Creación.

No hay nada que esté fuera de los límites de la soberanía del Creador. Estas chispas pueden parecer estar perdidas, pero no lo están. En realidad, simplemente están ocultas de la “vista”. El mundo, tal como nosotros lo percibimos, es únicamente tan Divino como nosotros mismos permitamos que parezca ser. Son nuestras decisiones y nuestras expresiones de conexión con lo Divino las que transforman nuestra conciencia, permitiéndonos así entender las raíces del intelecto Divino entretejido dentro de la Creación.

Cuando recitamos una bendición por un fruto que estamos por comer, estamos devolviendo la expresión Divina a una revelación activa dentro de nuestro mundo. En cierto sentido, estamos haciendo realidad la Divinidad dentro de la Creación misma, porque, al fin y al cabo, no existe una separación verdadera entre el Creador y la Creación. Esta es la chispa de conciencia: oculta únicamente debido a nuestra propia falta de conciencia Divina.

El Baal Shem Tov analiza su manera de entender el siguiente pasaje en el Tratado Brajot: “La única diferencia entre este mundo y los Días del Mashíaj es estar bajo el dominio de los Reinos (no judíos)”.

Y luego continúa explicando que estar bajo el dominio de reinos foráneos es lo que hizo que nuestra daat (conciencia) se haya restringido hasta el punto en el que no podemos sentir el flujo Divino dentro de la Creación. La Creación misma es la misma; lo que cambió fue la conciencia del individuo. El agonizante exilio interno significa que no podemos ver el origen Divino de toda la Creación.

“Es únicamente el Reino el que está cubriendo y es regido por las fuerzas que cubren y ocultan los conceptos de dirección Divina de los ojos de la humanidad. En el futuro, cuando el espíritu de impureza se aparte de la Tierra, la Divina Providencia será revelada en todas partes, en cada objeto de la Creación”  – Baal Shem Tov, Keter Shem Tov

Es por eso que el Rebe Najman enseña que debemos devolver esta conciencia perdida, porque al hacerlo, estamos liberando estas chispas que se encuentran en la raíz de nuestra existencia. Es este acto el que nos permite ver el mundo de manera diferente.

Esto incumbe a cada judío, no importa dónde se encuentre en el mundo. Cuanto más nos esforcemos, más saldremos de los confines de nuestro Galut (exilio) interno y transitaremos por el sendero de genuina conciencia Divina y redención.

 

Basado en Likutey Moharán Tiniana lección 88, Likutey Halajot Birkat HaPeirot halajá 5, Keter Shem Tov 46ª, Likutey Moharán lección 1

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